Alguna vez lei en esos típicos libros de auto-ayuda para adolescentes, con títulos como ''Guía para amarte a ti misma'' o ''Ser una Teen'', que un novio o un chico en la vida de una adolescente debe ser un accesorio, como una cartera, una hebilla. Es decir, que puedas vivir sin ello y notar la diferencia de forma mínima. Solía creer que era así como iba a afrontar el hecho de enamorarme o que me gustase alguien, pero todo sucedió de manera distinta. Simplemente pasé desde un ''mi otra mitad'' a ''mi todo'', porque realmente lo siento así. No puedo considerar a alguien con quien comparto mis momentos más felices y con quien disfruto casi la mitad de los días de la semana como un accesorio o un complemento. Ayer cumplimos 9 meses de noviazgo, y me resulta imposible siquiera pensar en la idea de vivir sin él o viceversa.No dudo de la existencia de personas que tomen como un accesorio a alguien por quien sientan el más mínimo afecto, pero me parece algo totalmente falto de contenido sentimental.
¿Podemos ignorar al corazón? ¿Es posible vivir sin alguien a quien le juramos amor eterno? ¿Acaso estamos capacitados para pasar por alto una pérdida emocional?
La respuesta a todas las preguntas es NO. NO podemos ignorar lo que el corazón tiene planeado para nosotros. NO podemos vivir sin esa persona que amamos y nos ama sinceramente. NO podemos olvidar así como si nada a quien nos brindó los momentos más perfectos de nuestras vidas.
NO estoy dispuesta a dejar que eso pase.
No hay comentarios:
Publicar un comentario