jueves, 29 de julio de 2010

Malas noticias

Términos que conjuntamente otorgan un significado inmensamente amplio. Existen miles de malas noticias: la enfermedad de un ser querido, la muerte de un pariente, la pérdida de un amigo, la ruptura con la pareja, una calificación baja, una materia previa, un fracaso laboral, entre muchas otras.
El problema radica cuando el éxito de uno se transforma en una mala noticia para otro. Cuando algo positivo viene de la mano de alguien que no ''nos cae bien'', para nosotros puede tornarse como la peor de las desgracias.
Nunca es tarde para recibir malas noticias. Odio las malas noticias. ¿Quién no? Pero odio más cuando esa mala noticia arruina tu día, tu semana. No es lo mismo recibir un día completo de malas noticias: una más o una menos... da lo mismo. En cambio, cuando todo marcha tan bien, sin una sola piedra en el camino, tiene que llegar algo que te cambia el panorama y te deja perplejo.
Lamentablemente, es la realidad que no podemos cambiar.


miércoles, 28 de julio de 2010

Celos justificados

''El fin justifica los medios''
Frase que podría considerarse hasta nazi. Las justificaciones son excusas, explicaciones ño aclaraciones. ¿Puede acaso justificarse un fin? ¿Puede haber una explicación para un desenlace, sea cual este último fuese?
Los celos en una relación pueden ser el medio y el fin, la ruptura. ¿Se justifica entonces el fin?
No existen los celos sin motivación, sin una justificación. Siempre hay una razón para tener celos, ya sea de un amigo, de un hermano, de un novio...
Cabe destacar que ese motivo puede ser infundado por un tercero o por algún medio virtual, como suele pasar en épocas actuales. Pero sin duda la mejor excusa que tenemos para darles a nuestros celos justificados es el pasado. Aquello que sucedió en un juego, por casualidad o por un capricho adolescente. Es algo que no vamos a olvidar, o mejor dicho, que no nos vamos a permitir olvidar, porque es la única explicación que encontramos como ''razonable'' ante semejantes celos que experimentamos.
Nunca vamos a ignorarlos.


martes, 27 de julio de 2010

¿Complemento o totalidad?

Alguna vez lei en esos típicos libros de auto-ayuda para adolescentes, con títulos como ''Guía para amarte a ti misma'' o ''Ser una Teen'', que un novio o un chico en la vida de una adolescente debe ser un accesorio, como una cartera, una hebilla. Es decir, que puedas vivir sin ello y notar la diferencia de forma mínima. Solía creer que era así como iba a afrontar el hecho de enamorarme o que me gustase alguien, pero todo sucedió de manera distinta. Simplemente pasé desde un ''mi otra mitad'' a ''mi todo'', porque realmente lo siento así. No puedo considerar a alguien con quien comparto mis momentos más felices y con quien disfruto casi la mitad de los días de la semana como un accesorio o un complemento. Ayer cumplimos 9 meses de noviazgo, y me resulta imposible siquiera pensar en la idea de vivir sin él o viceversa.
No dudo de la existencia de personas que tomen como un accesorio a alguien por quien sientan el más mínimo afecto, pero me parece algo totalmente falto de contenido sentimental.
¿Podemos ignorar al corazón? ¿Es posible vivir sin alguien a quien le juramos amor eterno? ¿Acaso estamos capacitados para pasar por alto una pérdida emocional?
La respuesta a todas las preguntas es NO. NO podemos ignorar lo que el corazón tiene planeado para nosotros. NO podemos vivir sin esa persona que amamos y nos ama sinceramente. NO podemos olvidar así como si nada a quien nos brindó los momentos más perfectos de nuestras vidas.
NO estoy dispuesta a dejar que eso pase.

lunes, 26 de julio de 2010

Títere & Titiritero

Podría apostar a que al menos una de cada tres personas conocen el típico caso del títere y el titiritero. ¿Acaso puede ser una persona lo suficientemente débil para dejarse manejar? La respuesta es si. Necesitamos aprobación por parte de los demás, necesitamos sentirnos en la cima más alta del mundo, necesitamos pertenecer a un grupo. ¿Y qué mejor si eso viene de la mano de alguien que nos lo provee? En la mayoría de los casos, el titiritero no queda expuesto; pero, como siempre, hay excepciones: Cuando surge una interferencia entre el títere y su titiritero, este último se presenta ante la vista de todos como un ser manipulador y persuasivo. ¿Puede una persona tener tanto poder, tanto dominio, sobre otra? Una frase que estoy acostumbrada a utilizar es ''Mente superior domina mente inferior'' y no encuentro mejor ejemplo en el que este dicho se ponga en práctica. Por lo que la experiencia personal me aporta, puedo afirmar lo antedicho: Cuando afronté una discusión con el titiritero, el títere tomó la misma actitud aunque mi relación con él mereciese un puntaje de 10. ¿Qué otra cosa podía esperar? Realmente, si en mi imaginación cabía la posibilidad de que las cosas iban a resolverse de manera diferente, fue porque nadie me había abierto los ojos. Ahora lo hice por mí misma, me doy cuenta que no soy la única que lo siente así.
Esta es mi teoría.