lunes, 4 de octubre de 2010

Show who you really are

Algunas personas se dan vuelta como panqueques. De un día para el otro, repentinamente, dejan de ser quienes son. Mejor dicho, muestran realmente quienes son.
Es casi increíble que esto suceda, aunque en algún punto, todos los que conocemos a alguien así lo podemos predecir.
Esa inconmensurable necesidad de ''caerle bien'' a todos y repartir sonrisas cuando se afirma odiarlos es se hace presente cuando algo comienza a ponerse feo, cuando no se quiere verse involucrado en cualquier tipo de problema, o peor aún, cuando tus amigas no son parte del grupo selecto.
No debería sorprendernos que esta situación se ejecute, pero si lo hace: Vivimos en una burbuja, pensando que esa persona cambió por y para nosotros. La verdad es que no lo hizo ni lo va a hacer porque prefiere encajar con quienes se visten mejor y tienen el protagonismo dentro del grupo.
Estoy orgullosa de no pertenecer a eso y estoy mucho más orgullosa de poder elegir a mis amigos por lo que son y no por lo que tienen, parecen o simulan ser.
Allá aquellos que quieren más una complicidad llena de falsas sonrisas.
Bienvenidos sean todos los que anhelan amistades sinceras y REALES.

domingo, 3 de octubre de 2010

Friends will be friends

Conjugar la amistad

La amistad es un sustantivo, pero está sostenida por muchos verbos. O, para escribirlo de otro modo, es un sentimiento que ponemos en marcha cotidianamente a partir de innumerables acciones:

La amistad nos permite siempre reunirnos (unirnos de nuevo): con lo mejor de nosotros mismos, con la alegría de querer y que nos quieran, y con otro ser humano con quien es posible compartir un afecto especial, desinteresado y solidario.

Hay tanta confusión actualmente entre ser y tener, que se nos pueden mezclar las cosas: tener amigos es importante, pero sólo se da cuando sabemos ser amigos.

Los amigos son esas personas con las que siempre podremos conmovernos: Movernos con un amigo es alegrarnos con su risa, dedicar nuestro silencio atento a sus palabras, o sentir el alma un poco arrugada y gris cuando alguna cosa lo entristece.

Es bueno celebrar la amistad comprando posters y coleccionando frases, pero es más intenso celebrar a un amigo, comprometernos con el sentimientos que nos une.

Hay que estar cuando hace falta: Que un amigo pueda contar con nosotros en todo momento, no significa que debamos andar permanentemente alrededor de él: Aunque parezca lo mismo, estar siempre ahí es muy distinto que estar siempre ahí.

Poco a poco se aprende a acompañar con generosidad lo que les pasa a los amigos: A muchos les resulta más fácil compadecer los fracasos de sus amigos, y no tanto sentir la verdadera felicidad por sus triunfos.

Los buenos amigos saben discutir puntos de vista, porque no confunden una amistad condicional (que los mejora), con una complicidad mezquina (que sirve para justificar errores y no para salir de ellos).

Podemos descubrir a una persona, y descubrirnos como personas, cada vez que nos hacemos amigos de alguien. La amistad es una palabra, un sentimiento, una idea siempre igual a sí misma. Pero con cada amigo se reinventa de manera especial.

Día a día llegamos a entender mejor nuestras propias relaciones con los que nos rodean: compañerismo no es siempre amistad, pero amistad es siempre compañerismo.

También hay que aceptar que nuestros amigos no son amigos nuestros (exclusivamente), y respetar que tienen una individualidad, unas expectativas, unos proyectos, y otros amigos a veces distintos de nosotros.


Edgardo Ariel Epherrea